Reminiscencias a un mundo onírico, como en el País de las Maravillas de Lewis Carroll, para el retrato de Emma. Una dulce niña a la que hemos convertido en una especie de Alicia, sin dejar de lado su esencia.

Hemos creado un escenario donde conviven corzos con llamativas setas gigantes; que crean un resultado a la vez tierno que inquietante, y que nos invitan a cuestionar…

No hemos dejado al azar la elección del tipo de seta representado. La más llamativa. La más bella. La más venenosa. La más peligrosa: una seta alucinógena.