Recordar. del latín re-cordis: Volver a pasar por el corazón.

No puedo, y nunca mejor dicho, recordar quien es el autor de esta cita, pero estas palabras se grabaron con tal fuerza en mi interior que desde entonces me acompañan.

Desde siempre me ha interesado el corazón, como músculo y símbolo de vida, más que como icono del amor romántico. 

Es el primer órgano en nacer. Y el último en morir. Y la belleza contenida en esta idea, para mí no es más que una metáfora de la vida misma.

Corazonada

De repente comprender, con una corazonada, que el único camino está dentro de una misma; que la primera y última vía pasa por escuchar tus propios latidos y tus silencios.

La mano de ese extraño benefactor, que tiende su ayuda a través de un pájaro, quien le traslada su libertad al liberar la presión del pecho. Un pájaro que da cuerda a un corazón para activar un mecanismo que no puede ser otro que el camino de la autoaceptación.

Mientras, ella escucha atenta. En sus acompasados latidos la angustia desaparece. Y en su armonía interior comprende como la música posee un gran poder de sanación.

El orígen de Corazonada

Ésta ilustración nació para ser la imagen de una edición pasada del Vidmar Festival.

Y fue dibujada aprovechando cada minuto libre, a la intemperie en una tarde fría del mes de diciembre de 2017, mientras El Bazar Dibujado formábamos parte de la edición especial de navidad de dicho festival.

——–

Técnicamente fue realizado de manera íntegra digitalmente.